Un ladrón intenta robar un taladro a unos obreros, pero la cosa no sale nada bien.

Los ladrones aprovechan cualquier momento de distracción para hacerse con bienes de valor que les interesan y en unos segundos pueden arruinarle el día a la víctima e incluso la vida en función del valor tanto material como personal del objeto robado, pero las cosas no siempre salen bien.

En Dallas, un hombre detuvo su coche delante de una casa y salió dispuesto a robarle un taladro a unos obreros que trabajaban en una zona de construcción cercana, pero no contaba con que éstos se dieran cuenta.

Fuente: Matthew Mathis

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