Un guía turístico muere atacado por cocodrilos

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Trabajaba en una reserva de estos animales en Sudáfrica. Lo encontraron algunos de sus compañeros, que tuvieron que recibir tratamiento psicológico.

Un guía turístico murió al ser atacado el sábado por cocodrilos de una reserva natural de Sudáfrica. Estaba trabajando en una de las balsas del complejo Le Bonheur, en la provincia del Cabo Occidental, en el suroeste del país.

Según la Policía, que abrió una investigación al respecto, el cadáver de Johan Burger, de 54 años, fue encontrado por sus compañeros, algunos de los cuales tuvieron que recibir tratamiento psicológico.

Después de la muerte, los dueños de la reserva suspendieron las visitas a las balsas de cocodrilos hasta el 21 de enero. Ayer, lo recordaron con un mensaje en la página de Facebook Le Bonheur Crocodile Farm.

“El sábado por la mañana, aproximadamente a las 8.50, perdimos a un colega muy querido en un accidente trágico y fatal que ocurrió en uno de nuestros estanques de cocodrilos. El fallecimiento de Johan es un enorme shock para todos los que han trabajado con él y quienes lo conocen. Ofrecemos nuestra más profunda condolencia a sus familiares y amigos. Nos gustaría expresar nuestro sincero agradecimiento a todos los que desde entonces han ofrecido su apoyo. Este trágico incidente será totalmente investigado y Le Bonheur proporcionará más detalles a medida que esté disponible”.

El guía Burger también era ilustrador y paisajista y a fines de 2015 se había unido al equipo Le Bonheur como diseñador y ejecutor de áreas de exhibición de los estanques de cocodrilos. Trabajaba como guía turístico desde la temporada de vacaciones de diciembre.

“Su amplio conocimiento y pasión por los animales salvajes era muy respetado y valorado por todos. Johan fue conocido por su extenso conocimiento de la botánica y el paisajismo, así como sus impresionantes habilidades de representación y los murales de vida silvestre en muchos parques de animales en el sur de África”, recuerda el posteo en Facebook.

La reserva donde ocurrió la tragedia alberga más de mil cocodrilos y ofrece a sus visitantes la posibilidad de ver a los reptiles a través de un vidrio desde debajo del agua o bucear con ellos dentro de una jaula. El centro organiza también bodas, conferencias y fiestas para chicos. El restaurante y las excursiones de pesca siguen funcionando con normalidad.

Fuente: clarin

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